Al contemplar la magnificencia de nuestro planeta, comprendí que el futuro que nos espera no es muy promisorio y muy temprano que tarde sufriremos por nuestros propios inventos, y solo tal vez en un futuro ya no contemos con campos, con terrenos o que sin saber, terminemos sin un suelo que pisar.
Cuándo analice el futuro que nos espera, indirectamente pensé: ¿y en dónde van a jugar futbol mis nietos? , en ese preciso instante entendí que el cuidar el planeta es un deber de todos, que es imposible no pensar en qué todo esto de una u otras forma afecta a todos, y por esto debemos tener conciencia sobre ello. Que así al igual que yo, disfrutamos del futbol y lo amamos profundamente, porque no correspondemos todo esto cuidando los parques, los pastizales y así sea el más leve vestigio de naturaleza.
Si no realizamos todo esto, en donde se podrá desplegar la alegría, las emociones que causa solo el pensar que dos equipos se van a enfrentar en un partido. O en el caso más específico dónde vamos a desbordar nuestra pasión, como la mayoría de colombianos estamos acostumbrados a jugar futbol el cualquier lugar donde una pelota pueda rebotar o simplemente rodar, desde las canchas con más arena que pasto, hasta los barriales que cuando se mojan hacen más divertido el juego.
Examinando lo anterior se podría decir que la naturaleza y el futbol forman una sola identidad, que la primera es el complemente perfecto de la otra, y por supuesto saca lo mejor de los humanos, donde los sentimientos de alegría se desbordan y donde tal vez cada cuatro años los ojos y los corazones del mundo estén pensando en quién podrá ser el nuevo campeón, también logra unirnos como un solo planeta viviendo cada segundo la emoción del gol, de ver correr a los jugadores. Es el único instante en donde no importan las razas, ni ideologías políticas, donde ser de otro país no te hace un extraño, sino un amigo más amante del futbol.
Lo que nos hace tan diferentes en el mundo, es lo que llena de esplendor y espectacularidad del balón pie. Que seria del mundo si no tuviera el picante y el sabor a la hora de tomar un balón por parte de los brasileños, en dónde está estaría ese pensamiento de grupo y equidad si no tuviéramos a la selección española y al Barcelona mostrándonos que es posible llegar al gol si todos aportamos un poquito de nosotros para formar un gran conjunto, o cómo explicar la fiereza y la valentía de los alemanes a la hora de la adversidad, donde en los momentos difíciles y cuando se cree que no se puede lograr sacan lo mejor de sí mismos para alcanzar su meta.
Sencillamente el futbol ha logrado sacar lo mejor de nosotros y del mundo entero, porque parte de algo puro y magistral como lo es la naturaleza, estos se han fusionado para mostrarnos a los humanos que cuando se vive en paz y en armonía se puede alcanzar la felicidad, o que simplemente nos demuestra que las individualidades y diferencias nos hace grandes, y que entre más personas desiguales halla en el planeta más rico este será. Por último la importancia de cuidar al único lugar donde se puede jugar este deporte, aunque no lo creamos de qué sirve un mundo lleno de edificios y grandes construcciones si no podemos gozar de la naturaleza mientras vamos corriendo con un balón.